Comentario de Sor Enmanuel 15 de Juliol 2009 PDF Imprimir E-mail

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Queridos Hijos de Medjugorje, ¡Alabados sean Jesús y María!

1 El 2 de julio Mirjana recibió su aparición mensual en presencia de una gran cantidad de peregrinos en la Cruz Azul, al pie de la Colina de las Apariciones. Al finalizar la misma, compartió el siguiente mensaje:

“¡Queridos hijos! Yo los llamo porque los necesito. Necesito corazones preparados parar un amor inmenso. Corazones que no estén apesadumbrados con lo vano. Corazones que estén prontos a amar como ha amado mi Hijo, que estén dispuestos a sacrificarse como se ha sacrificado mi Hijo. Los necesito. Para poder venir conmigo perdónense ustedes mismos, perdonen a los demás y póstrense en adoración ante mi Hijo. Adoren por los que no lo han conocido, por los que no lo aman. Por eso los necesito, por eso los llamo. Les doy las gracias. ” (Ver PS 1)

2 – Asesino en serie y el Rosario – El comprender que la Gospa nos necesita comienza por el hecho de que tomemos conciencia de que también nosotros la necesitamos a ella y que nunca nos faltará su ayuda si le rezamos con sincero corazón. ¡Les comparto este hermoso testimonio de un obispo de los EE. UU:

El 14 de mayo último, Mons. William Kerr, muy conocido en los Estados Unidos por su defensa de los derechos humanos, volvía a la casa del Padre. El célebre asesino en serie Ted Bundy lo había escogido como consejero espiritual antes de que muriera en la silla eléctrica. Mons. Kerr solía contar que, como primer ministerio en un hospital, tuvo que asistir a un joven quemado que agonizaba a causa de sus heridas. Más tarde, en 1978, una tarea aún más espantosa lo esperaba en un pensionado de estudiantes de Tallase, en Florida.

Mons. Kerr había recibido en plena noche una llamada de la policía: debía ir de urgencia a aquel pensionado. Cuando llegó, se encontró que todas las jóvenes – excepto una – yacían en el suelo, muertas o semi-muertas, por obra del famoso asesino Ted Bundy. Luego de administrar los últimos sacramentos a las jóvenes agonizantes, Mons. Kerr (en ese entonces el P. Kerr) tuvo una charla con la joven que había resultado ilesa. En efecto, Ted se había detenido en el umbral de la habitación de la joven, había dejado caer su arma y se había retirado sin tocarla. El oficial de policía a cargo del caso quería saber cómo había sobrevivido a aquella brutal masacre, pero la joven, que se encontraba en estado de shock, se negaba a hablar con nadie que no fuera un sacerdote.

Le contó al p. Kerr que antes de que partiera de su casa para ir a la universidad, su madre le había hecho prometer que rezaría el rosario todas las noches antes de acostarse para estar protegida, aunque se durmiera durante la oración. Ahora bien, esto es precisamente lo que acababa de hacer aquella noche en que Ted entró en su habitación para asesinarla. Ella todavía tenía el rosario firmemente asido a su mano.

Más tarde, Ted confesó a Mons. Kerr que cuando llegó al umbral de aquella habitación, le fue imposible seguir avanzando. Tuvo que dejar caer el arma y huir. ¡Qué grande es el poder del manto protector de nuestra Madre! ¡Grande también la sabiduría de aquella madre que supo darle a su hija el arma eficaz del rosario que salvaría su vida! (Relatado por Domenico Bettinelli y Gabriel Gillen - http://www.bettnet.com/blog/index.php)

3 –– ¡Magnífica inspiración la de nuestro Papa al instituir el Año Sacerdotal! (Ver PS 2). ¡La Gospa nos ha pedido muchas veces que rezáramos por nuestros sacerdotes, por nuestros pastores! Redoblemos nuestro fervor este año en su favor, ayudados por las numerosas indulgencias acordadas por la Iglesia. Les propongo que cada mes adoptemos una de las hermosas oraciones compuestas por los santos y que la recemos diariamente hasta el mes entrante. Para comenzar la serie, he aquí una magnífica oración del Santo Cura de Ars, patrono de los curas párrocos, que será declarado este año patrono de todos los sacerdotes del mundo. ¡Recémosla para que el Señor infunda aquel mismo amor en el corazón de todos sus sacerdotes!

Acto de amor del Cura de Ars

Te amo, oh mi Dios, y mi único deseo es el de amarte hasta el último suspiro de mi vida.
Te amo, oh Dios infinitamente amable, y antes quisiera morir amándote que vivir un solo instante sin amarte.
Te amo, oh mi Dios, y sólo deseo el Cielo para tener la felicidad de amarte perfectamente.
Te amo, oh mi Dios, y sólo temo el Infierno porque allí nunca se experimentará el dulce consuelo de amarte.
Oh mi Dios, si mi lengua no puede decirte a todo momento que te ama, al menos quiero que mi corazón te lo repita a cada latido.
Concédeme la gracia de sufrir amándote, de amarte en el sufrimiento y de expirar un día amándote y percibiendo que te amo.
Cuanto más me acerco de mi fin, más te conjuro que acrecientes mi amor y lo perfecciones. Amén.

San Juan María Vianney, Cura de Ars decía: “Si me encontrase con un sacerdote y con un ángel, saludaría primero al sacerdote y después al ángel… Si no habría sacerdotes, la Pasión y la Muerte de Jesús hubieran sido en vano. ¿De qué sirve tener una bolsa llena de oro si nadie puede abrirla? El sacerdote posee la llave de los tesoros del Cielo.

4 – La vidente Vicka continúa con mucho dolor a raíz de su caída por las escaleras en su casa. Está recibiendo un intenso tratamiento en Zagreb. Es probable que no podamos verla esta temporada, aunque en realidad, ella nos esté obteniendo muchas gracias a través del amoroso ofrecimiento de sus sufrimientos. Una de sus amigas le dijo hace pocos días: “Seguramente vas a decirme que esta prueba es un regalo del Cielo…” “¡Un gran regalo!”, respondió ella enfáticamente.

Querida Gospa, ¡ven de vacaciones con nosotros!
¡Muéstranos cómo vivías tú aquellos momentos de reposo para el cuerpo y el alma!

Sor Emmanuel +
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